Es la pregunta que más nos hacen en la mesa: ¿por qué una sandía, y por qué azul? La respuesta corta es Frida Kahlo. La larga empieza en agosto de 1987.
Una sandía que viene de Frida
Frida Kahlo pintó sandías en varias de sus obras más queridas, y las convirtió en un símbolo de vida, color y pasión. En su último cuadro escribió sobre una rebanada roja las palabras «Viva la vida». Ese espíritu, vibrante y profundamente mexicano, es el que Eduardo y Alejandra quisieron para su restaurante.
¿Y por qué azul?
Porque el azul es el color de la casa. Quien nos visita lo entiende al llegar: muros azules, macetas, azulejos y un jardín que se mete hasta el comedor. El nombre junta las dos cosas: la sandía de Frida y la casa azul donde la servimos.
1987: quedarse en Tepoztlán
Eduardo y Alejandra llegaron a Tepoztlán con una idea sencilla: vivir en armonía con la naturaleza y compartir su sazón con quienes viven aquí y con quienes vienen de visita. Los primeros pasos se dieron en una casa antigua del centro del pueblo. Con los años, y gracias al cariño de la gente, La Sandía Azul pudo tener su propio espacio: la casa de estilo colonial, llena de luz y plantas, que hoy conoces.
Un nombre que es una declaración
Somos mexicanos, somos coloridos y llevamos el arte en lo que hacemos, incluso en la cocina. Eso es lo que quiere decir nuestro nombre, y lo que tratamos de poner en cada plato.
Si quieres conocer la historia completa, la contamos en Nuestra historia. Y si prefieres que te la contemos en persona, llámanos al 739 395 4162 y aparta tu mesa.